Frida Kahlo, el mejor ejemplo para entender el dolor que sufren las personas con Borderline Personality Disorder
Arte por: @crazyheadcomics
Escrito por: Némesis Mora Pérez | @nemesismora
“Mi pintura lleva dentro el mensaje del dolor”,
Frida Kahlo
Quien mire de cerca la obra de la artista mexicana Frida Kahlo, encontrará en sus pinturas el reflejo de una vida llena de dolor. Pero más allá del sufrimiento físico que enfrentó desde muy niña, al contraer polio a los 6 años y a los 18 sobrevivir a un aparatoso accidente que la dejó con la columna vertebral en tres pedazos, daños en la pelvis y fracturas en las costillas y en su pierna derecha, Frida también tuvo duras recaídas emocionales seguido por el abuso de narcóticos y alcohol.
Si seguimos las recomendaciones del neurocirujano turco Turhan Demirel en su investigación Dissociative Phenomena in the paintings of Frida Kahlo, la mejor forma de estudiar a la “pintora del dolor” es observando la realidad psicológica de Frida a través de sus autorretratos de pequeño formato.
Un buen ejemplo es “La columna rota”, un autorretrato en óleo sobre masonita que muestra a Frida con el pecho abierto y una columna vertebral en metal ajustada por un corsé blanco. Al fondo, un paisaje agrietado y desolado. Simbolismos que dejan entrever el saldo emocional y físico al ser sometida a más de 30 cirugías luego de que un tren impactara el camión donde se encontraba y quedara postrada en cama durante semanas.
Ilustración y extractos originales de un artículo de prensa escrita, publicado en México, informando sobre el accidente de Frida Kahlo.
Y aunque en la pintura el rostro de Frida está cubierto de lágrimas y clavos, sus facciones permanecen sin expresión alguna de dolor. Contrario a la tradición del arte occidental que resalta el dolor a través de las expresiones y gestos faciales, en el arte de Frida se desvincula ese componente emocional de la experiencia del dolor.
“Uno tiene la impresión de que el dolor está separado de la identidad personal de la artista, como si no formara parte de su cuerpo, visto desde afuera, percibido desde la distancia”, dice Demirel en su estudio.
“La columna rota”, pintado en el 1944 por Frida Kahlo. | Google Arts & Culture